Fernanda Tovar presenta su ópera prima "Chicas Tristes": una historia de amistad, dolor y resistencia
Valeria Álvarez del Castillo
Morelia, Mich., a 17 de octubre de 2026.- De un texto escrito en 2020 a la pantalla grande, la directora Fernanda Tovar presenta su ópera prima "Chicas Tristes", una propuesta audiovisual que retrata la amistad incondicional de dos jóvenes nadadoras frente a una fuerte adversidad.
La película, que compite en la sección de Largometraje Mexicano del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), se desarrolla con un ritmo uniforme y contenido durante toda la cinta. En ella conocemos a Paula y La Maestra, dos chicas jóvenes que sueñan con competir en los Juegos Panamericanos de Brasil, acompañándose y sosteniéndose mutuamente en el camino.
A lo largo del filme, Tovar aborda con sutileza un suceso que desploma a una persona y a todo su contexto social de forma silenciosa. Sin necesidad de escándalo, la directora sensibiliza al espectador sobre situaciones que se viven día a día en el mundo del deporte y que no deben dejar de hablarse.
En hora y media, "Chicas Tristes" regala una experiencia inmersiva, dolorosa y bella, donde la empatía es latente de principio a fin.
Con pocos años de trayectoria, Fernanda Tovar ha construido un estilo propio que resulta admirable por su sensibilidad y contención narrativa, un sello que sin duda seguirá evolucionando para ofrecer al público más experiencias conmovedoras.
Morelia, Mich., a 17 de octubre de 2026.- De un texto escrito en 2020 a la pantalla grande, la directora Fernanda Tovar presenta su ópera prima "Chicas Tristes", una propuesta audiovisual que retrata la amistad incondicional de dos jóvenes nadadoras frente a una fuerte adversidad.
La película, que compite en la sección de Largometraje Mexicano del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), se desarrolla con un ritmo uniforme y contenido durante toda la cinta. En ella conocemos a Paula y La Maestra, dos chicas jóvenes que sueñan con competir en los Juegos Panamericanos de Brasil, acompañándose y sosteniéndose mutuamente en el camino.
A lo largo del filme, Tovar aborda con sutileza un suceso que desploma a una persona y a todo su contexto social de forma silenciosa. Sin necesidad de escándalo, la directora sensibiliza al espectador sobre situaciones que se viven día a día en el mundo del deporte y que no deben dejar de hablarse.
En hora y media, "Chicas Tristes" regala una experiencia inmersiva, dolorosa y bella, donde la empatía es latente de principio a fin.
Con pocos años de trayectoria, Fernanda Tovar ha construido un estilo propio que resulta admirable por su sensibilidad y contención narrativa, un sello que sin duda seguirá evolucionando para ofrecer al público más experiencias conmovedoras.







































