Con promesas y mesas de trabajo, movilidad en Morelia sigue sin soluciones claras

Morelia, Michoacán, 31 de julio de 2025.– En un nuevo intento por atender los problemas de movilidad en la capital michoacana, el Secretario del Ayuntamiento, Yankel Benítez Silva, se reunió con líderes del transporte público agrupados en la Comisión Reguladora del Transporte (CRT), encabezada por José Trinidad Martínez Pasalagua. La reunión, que fue presentada como un paso para mejorar el servicio y beneficiar a la ciudadanía, terminó como muchas otras: con la promesa de establecer mesas de trabajo.
Aunque el gobierno municipal insiste en su discurso de transformación y orden, lo cierto es que la movilidad en Morelia continúa siendo una de las principales quejas de la población. Rutas ineficientes, unidades obsoletas, operadores sin capacitación adecuada y la falta de respeto al peatón y al ciclista son parte del día a día en las calles de la ciudad.
En el encuentro, Benítez Silva reiteró el compromiso de impulsar un “modelo de movilidad más eficiente”, sin embargo, no se anunciaron medidas concretas ni plazos definidos. Tampoco se habló de auditorías al sistema de transporte, revisión de concesiones o mecanismos reales para sancionar abusos.
Mientras tanto, la ciudadanía continúa enfrentando tiempos de traslado largos, poca cobertura en colonias periféricas, y un sistema de transporte que, en muchos casos, responde más a intereses gremiales que al bienestar de los usuarios. A pesar de la buena voluntad que se expresa en comunicados oficiales, la realidad es que los problemas estructurales de la movilidad urbana en Morelia siguen sin resolverse.
Por ahora, la esperanza vuelve a depositarse en mesas de diálogo, una estrategia que ya ha demostrado ser lenta, poco transparente y, muchas veces, estéril. La ciudad necesita algo más que buenas intenciones y discursos repetidos: necesita decisiones firmes, vigilancia ciudadana y voluntad política real para transformar el transporte público desde sus cimientos.
Aunque el gobierno municipal insiste en su discurso de transformación y orden, lo cierto es que la movilidad en Morelia continúa siendo una de las principales quejas de la población. Rutas ineficientes, unidades obsoletas, operadores sin capacitación adecuada y la falta de respeto al peatón y al ciclista son parte del día a día en las calles de la ciudad.
En el encuentro, Benítez Silva reiteró el compromiso de impulsar un “modelo de movilidad más eficiente”, sin embargo, no se anunciaron medidas concretas ni plazos definidos. Tampoco se habló de auditorías al sistema de transporte, revisión de concesiones o mecanismos reales para sancionar abusos.
Mientras tanto, la ciudadanía continúa enfrentando tiempos de traslado largos, poca cobertura en colonias periféricas, y un sistema de transporte que, en muchos casos, responde más a intereses gremiales que al bienestar de los usuarios. A pesar de la buena voluntad que se expresa en comunicados oficiales, la realidad es que los problemas estructurales de la movilidad urbana en Morelia siguen sin resolverse.
Por ahora, la esperanza vuelve a depositarse en mesas de diálogo, una estrategia que ya ha demostrado ser lenta, poco transparente y, muchas veces, estéril. La ciudad necesita algo más que buenas intenciones y discursos repetidos: necesita decisiones firmes, vigilancia ciudadana y voluntad política real para transformar el transporte público desde sus cimientos.