Morelia, Michoacán, México, 15 de junio de 201.– La sustentabilidad en los procesos de producción, como defensa contra el deterioro y degradación de nuestros ecosistemas naturales, y un cambio de enfoque educativo, que ponga un mayor énfasis en la transformación de paradigmas como la quema de combustibles fósiles, el uso de automóviles, la contaminación del agua, suelo y atmósfera,-todo orientado hacia el resguardo, protección y conservación de nuestra biodiversidad-, son esenciales para avanzar todos, unidos, en un solo sentido: proteger al planeta de nosotros mismos.

Así lo consideró la diputada Cristina Portillo Ayala, al encabezar acciones de preparación del terreno para una gran reforestación del área natural protegida Cerro del Punhuato, uno de los pocos enclaves naturales que existen en la metrópoli Morelia, que reguarda un buen material genético de plantas y animales, y que por esa simple razón debe ser protegida.

Parte esencial del Biocorredor Cultural del Centro – Occidente, el volcán extinto El Punhuato está enclavado en la frontera bioclimática del matorral seco y los bosques templados de coníferas y encino, y es una zona altamente deforestada que, en el pasado, tuvo un aprovechamiento forestal extensivo e intensivo que prácticamente acabó con la vegetación y con la fauna.

Cristina Portillo Ayala, y colaboradores, apoyaron este domingo 9 de junio, las tareas normales de los cuatro guardaparques asignados a esta ANP urbana. Se retiró piedra, se cavaron cepas para la plantación de ejemplares de conífera para reforestación en dos semanas cuando el suelo tenga la humedad suficiente; se retiró bejuco, una planta exótica que se introdujo y que hoy cubre una parte en la ladera poniente; y se retiró vegetación quemada.

La diputada por el distrito 11 de Morelia –donde se ubica territorialmente el ANP Cerro del Punhuato-, explicó que cuantas veces sea necesario, va a colaborar con las actividades que se requieran para proteger este espacio natural que es, además, un emblema de la ciudad de Morelia. Una de las acciones esenciales en esta reforestación, es que se buscará cambiar los árboles exóticos como casuarinas y eucaliptos –sembrados en el pasado-, por especies nativas como coníferas, huizaches y encinos.

El Punhuato está constituido por 118 hectáreas protegidas, 78 donadas por la empresa Montemiro y 40 más del IVEM. Pero se trabaja en la donación de 200 hectáreas más de particulares. Con ello se podría lograr una superficie de 318 hectáreas protegidas –más las que se acumulen-, de bosque de matorral seco, un ecosistema de la mayor importancia biológica porque resguarda decenas de especies de mamífero como zarigüeya, cacomixtle, gato montés, ardillas, liebres y coyotes; aves, reptiles como las serpientes de coralillo y cascabel, insectos, hongos, y plantas de la mayor diversidad. Es un gran laboratorio de vida salvaje que tenemos, dentro del área urbana de Morelia, dijo Portillo Ayala.

El Punhuato, forma parte del Biocorredor Cultural del Centro – Occidente, que comparte características biológicas y geológicas con los estados de Aguascalientes, Colima, San Luis Potosí, Jalisco, Guanajuato, y Zacatecas, lo que lo convierte en un área natural protegida de importancia fundamental para la protección de la flora y la fauna en este espacio biogeográfico.

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